Historia
Existen
diversas teorías sobre el origen de la raza. La más aceptada considera
que es una raza arcaica introducida en Europa durante la invasión
islámica de la península Ibérica iniciada en el año 711. Naturalmente entró por el sur estableciéndose en Andalucía donde procreó y se asentó en todo el territorio de Al-Ándalus. Varios siglos después a través de cañadas y vías fluviales llegó a otros países de Europa Occidental, donde probablemente se mezclaron formando grupos afines.
Documentos que datan desde los siglos XIV, XVI y XVII,[mencionan la presencia masiva de perros de agua andaluz en Sevilla, su puerto en el río Guadalquivir y sus marismas.
La distribución geográfica mayoritaria del perro de aguas español se
centra tradicionalmente en Andalucía y Extremadura. Antes de su
reconocimiento oficial como raza, estos perros han recibido diversos
nombres según la zona. En Andalucía reciben el nombre de "perro turco andaluz" y en Extremadura
"Churrino". Las funciones tradicionales del perro de agua andaluz han
sido la de perro pastor, cazador y ayudante de pescadores.
Debido a su versatilidad es utilizado en múltiples labores
campestres, urbanas y deportivas. Así, encontramos perros: careadores,
pescadores, cazadores, de salvamento (unidades de bomberos), detección
de drogas (Policía y Guardia Civil), detectando cebos envenenados
(Guarda Forestal), de terapia, de trabajo, obediencia y agilidad y, en
su mayoría como animales de compañia
Reconocimiento oficial de la raza
A
pesar de ser una raza de origen antiguo e incierto, la cinología
oficial española no mostró interés por ella hasta principios de la
década de 1980. En 1982, tras su presentación en la Exposición Canina
Mundial de Valencia, la Real Sociedad Canina de España
la reconoció como raza provisionalmente aceptada, se elaboró su primer
estándar y se abrió el registro inicial de la raza. En él se incluyeron
49 ejemplares, en su mayoría provenientes de Cádiz, Sevilla y Málaga, aunque también se registraron ejemplares de la cornisa Cantábrica y Extremadura. En 1985 la RSCE reconoció la raza de forma definitiva. Sin embargo, el perro de agua cantábrico,sin haber sido reconocido por la Real Sociedad Canina de España ni por la FCI, fue catalogado como raza independiente por el Comité de Razas del Ministerio de Medio Ambiente el 22 de marzo de 2011.
En el ámbito internacional, la Federación Cinológica Internacional
admitió la raza de forma provisional en 1986, pudiendo presentarse
desde entonces a concursos pero sin opciones a obtener el CACIB
(Certificado de Aptitud de Campeón Internacional de Belleza). En 1999,
durante la asamblea celebrada en México con motivo del Campeonato
Mundial, la raza fue definitivamente aceptada por la FCI, pudiendo
competir desde entonces por el CACIB y obtener así el título de Campeón
Internacional.
Apariencia
Pueden tener una gran variedad de colores que pueden ser: negro sólido, beige, marrón o blanco; bicolor donde el segundo color es el blanco, o multicolor.
Es tamaño mediano, atlético y robusto, ligeramente más largo que
alto. La cabeza es fuerte y llevada con elegancia. El cráneo es plano y
la parte superior es paralela con la parte superior del morro. La trufa
(nariz) y la parte de la cara son del mismo color que la parte más
oscura del cuerpo. Los ojos son expresivos, de color avellana, castaño o
marrón oscuro. Las orejas están caídas en la altura mediana del cráneo y
son triangulares.
Tamaño
Las medidas aproximadas son:
- Machos
- Altura: 44 a 50 cm
- Peso: 19 a 22 kg
- Hembras
- Altura: 40 a 46 cm
- Peso: 14 a 19 kg
En ambos sexos una variación maximal de 2 cm está admitida por tanto que el perro presente proporciones generales compatibles con su altura a la cruz.
Temperamento
De acuerdo al estándar de la raza se considera un perro: «Fiel, obediente, loco, alegre, laborioso, valiente y bien equilibrado». Tiene instintos naturales de guarda y caza muy desarrollados que pueden ser utilizados para entrenarlo como perro guardián
y protector de la casa. Es apto para el trabajo y disfruta del juego.
Su cuerpo atlético, junto con su naturaleza entusiasta y dura, le
permiten ejercer un buen número de tareas. Puede mostrarse cauto y
desconfiado con desconocidos, por lo que requiere de una socialización temprana
y continúa. Es esencial para que un perro sea equilibrado y sociable
que sea expuesto a diversas situaciones cotidianas, así como diferentes
personas y animales. La socialización desde cachorro le permite
cohabitar con niños pequeños.
Funcionalidad
La raza pertenece, según la clasificación de la FCI, al grupo VIII, sección 3ª, es decir, está considerado como un perro de cobro y más concretamente un perro de agua. No obstante, tradicionalmente ha sido utilizado como perro pastor, en la conducción de ganado ovino y caprino, así como en el porcino y bovino.
Gracias a su buena disposición para el adiestramiento, es utilizado
por los cuerpos de bomberos españoles en sus equipos de salvamento y
rescate, habiendo intervenido ejemplares de esta raza en los desastres
producidos por el huracán Mitch. También es posible verlos en compañía de la Guardia Civil en búsqueda de drogas y explosivos en aeropuertos, puertos y aduanas.
Dentro del deporte canino, los perros de agua andaluz están logrando un hueco en el mundo del agility, con algunos campeones de España y el subcampeonato mundial en Finlandia de Elite de Ubrique. El agility,
no consiste en una prueba de trabajo clásica en la que solo pueden
participar ejemplares de raza, sino que es más bien una combinación
entre competición y espectáculo abierta a toda clase de perros. El
propietario también participa en la prueba acompañando a su perro. Son
determinantes la cooperación y la buena amistad entre los componentes
del equipo (perros y personas).
Debido a su aspecto de peluche, así como a su carácter activo,
inteligente, alegre y equilibrado, ha conseguido un puesto dentro de las
razas de compañía, muy valorados en el norte de Europa y Estados Unidos
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